La diputada en el Parlamento de Cataluña y secretaria primera de la Mesa de la cámara, Glòria Freixa (Barcelona, 1969), se ha presentado como precandidata a las primarias de Junts per Barcelona para encabezar la lista del partido en las elecciones municipales de la capital catalana de 2027. Compite junto con Jordi Martí Galbis, Pilar Calvo y Jaume Alonso-Cuevillas. La militancia votará el próximo fin de semana, y el nombre del alcaldable se conocerá el domingo 21 de junio.

Abogada de formación, Freixa trabajó en Buenos Aires, donde abrió el despacho de Joan Laporta y más tarde el de Miquel Roca i Junyent. Posteriormente ejerció como letrada en la asesoría jurídica de la Generalitat de Catalunya en materia de protección de datos. Activista independentista de larga trayectoria, fundó Òmnium Cultural en el distrito de Sarrià-Sant Gervasi y también la agrupación local de Junts en ese mismo distrito tras el giro soberanista de Convergència en 2012.

«Necesitamos aire fresco, un liderazgo en Barcelona que ilusione. Necesitamos volver a ganar, como lo hizo Xavier Trias», afirma Freixa en una entrevista con TOT Barcelona. «Cuando no hay un candidato que ha sido proclamado por unanimidad, del cual nadie duda, se abren primarias, y es la oportunidad para iniciar proyectos nuevos e ilusionantes», añade.

La precandidata asegura haber comunicado su decisión al presidente del partido, Carles Puigdemont, y entiende que la apertura de primarias cuenta con su consentimiento. Sobre las llamadas de algunos sectores de Junts para que se retire y se integre en la candidatura de Pilar Calvo, Freixa se muestra firme: «Estoy absolutamente comprometida. Lo he dicho por activa y por pasiva. Cuando doy este paso, lo medito mucho».

Freixa critica que el partido no le haya facilitado el censo de afiliados para poder contactarlos directamente y reclama la celebración de debates en cada distrito. «No ha habido manera de que se nos deje hacer un debate en cada distrito. Es lo que estoy pidiendo», lamenta. No obstante, confirma que el próximo 19 de junio está previsto un debate entre los cuatro candidatos.

Sobre su eventual lista, la diputada se define como «una candidata de aire fresco» y anuncia que apostará por «una lista de base», con personas que trabajan en los distritos y conocen de primera mano los problemas de la ciudad. «Tengo muy pensado cómo quiero que sea mi candidatura y el tipo de persona que quiero, pero no un nombre», señala.

En el plano programático, Freixa sitúa la vivienda como la principal preocupación de los barceloneses, aboga por «un pacto de ciudad» que trascienda los mandatos políticos y critica la regulación del 30% de vivienda protegida impulsada por Ada Colau, que considera ineficaz: «El 30% de Colau es un titular muy bonito, pero todos los que puedan ver los números saben que en Barcelona no se ha hecho nada». Asimismo, defiende la necesidad de incentivar a los propietarios para que pongan sus viviendas en alquiler y revisar las medidas de contención de rentas.

En materia de seguridad, la candidata advierte sobre el arraigo de bandas de narcotráfico en la ciudad y reclama cambios legislativos para endurecer las penas: «Somos el centro de Europa en esta cuestión. ¿Por qué no van a otros países? ¿Por qué se han instalado todos aquí? Porque la legislación no es lo suficientemente dura». Exige también una mayor colaboración entre los Mossos d'Esquadra, la Generalitat y las autoridades internacionales.

Respecto a la movilidad, Freixa considera prioritario terminar el tramo central de la línea 9 del metro y esponjar las entradas a la ciudad. Sobre la conexión del tranvía por la avenida Diagonal, reconoce que inicialmente no habría sido partidaria —«La Diagonal que hizo Xavier Trias era preciosa»—, pero admite que, dado el avanzado estado del proyecto, probablemente deberá completarse.

Preguntada por el balance de los gobiernos de Colau y del actual alcalde, Jaume Collboni, Freixa es tajante: «Colau ha sido la peor alcaldesa de Barcelona desde la llegada de la democracia». Sobre Collboni, afirma que «ha gestionado la ciudad durante once años» como teniente de alcalde de Colau y después como alcalde, y concluye: «Cero viviendas, poca seguridad y cero ilusiones».