Esta semana se ha presentado el Butlletí Anual d'Indicadors Climàtics (BAIC) 2025, el informe que el Servei Meteorològic de Catalunya (Meteocat) elabora desde 2007 para analizar la evolución del clima en la comunidad. Las conclusiones confirman un calentamiento acelerado, una pérdida significativa de precipitaciones estivales y, como novedad, una reducción notable de la velocidad del viento.
Temperatura al alza
Según los datos del BAIC 2025, Catalunya se calienta a un ritmo de 0,27 °C por década desde 1950. El aumento es aún más acusado en las temperaturas máximas (0,33 °C por decenio) y en los valores medios estivales (0,40 °C por década), lo que equivale a un incremento de 3 °C en los últimos 76 años durante los meses de verano.
El año 2025 vuelve a situarse entre los más cálidos registrados en Catalunya, encadenando cuatro años consecutivos (2022–2025) en los que la temperatura media anual supera ampliamente el límite de 1,5 °C respecto a la era preindustrial (1850–1900) establecido en los Acuerdos de París. En este cuatrienio, el aumento ha superado los 2 °C.
En la costa, las series históricas muestran 39 noches tropicales más que en 1950 y entre 34 y 43 días más de calor extremo al año. Jordi Cunillera, jefe del equipo de cambio climático del Meteocat, señala que «todas las estaciones meteorológicas presentan un comportamiento claramente alcista, sin excepciones».
Un tercio menos de lluvia en verano
Aunque en cómputo anual la precipitación no muestra una anomalía tan contundente como la temperatura, el informe detecta una disminución clara de las lluvias estivales en todo el territorio: un 4,4 % menos por década, lo que equivale a una pérdida del 33 % desde 1950. En 76 años se ha perdido un tercio de la lluvia caída entre junio, julio y agosto. Las series más afectadas se concentran en los Pirineos y Prepirineos. Además, los períodos de sequía se han alargado, mientras que los episodios húmedos son cada vez menos intensos y extensos.
El viento, la gran novedad del informe
Por primera vez, el BAIC incorpora un análisis de tendencia del viento a partir de 29 series que arrancan en 1998. La velocidad media del viento en Catalunya está disminuyendo un 5 % por cada diez años, un 14 % desde 1998. Se trata del fenómeno conocido como «encalmament global» (global stilling), ya constatado en otros estudios europeos.
El año 2025 es, hasta ahora, el año con menos viento registrado en Catalunya. La disminución es especialmente significativa en el Empordà, donde se calcula que ahora hay entre 25 y 28 días menos con viento muy fuerte que en 1998. Según Cunillera, esta reducción puede provocar un aumento de la temperatura en la costa —al hacer menos efectivas las brisas marinas— y una peor dispersión de los contaminantes atmosféricos.
Más sol y mar más cálido
El BAIC 2025 también registra un aumento importante de las horas de sol: 260 horas más que en 1950, unas 35 horas más por década, sobre todo en primavera e invierno. Por su parte, la temperatura del agua del mar, medida en L'Estartit desde 1974, ha subido en todas las profundidades, especialmente en superficie, donde ahora se registran de media 1,9 °C más que hace 52 años.