El 27 de septiembre de 2026, el diario Ara publicó un artículo de opinión firmado por Agustí Sala en el que se denuncia la persistencia de los desahucios en España y Cataluña, pese a que el número total de lanzamientos judiciales ha disminuido respecto a años anteriores. Según el texto, en el primer trimestre de 2026 se practicaron 4.005 desalojos, un 45,4 % menos que en el mismo período del año anterior, aunque la cifra sigue siendo considerada "terrorífica" por el autor, dado que detrás de cada número hay una persona o una familia.

Casi dos tercios de esos desahucios fueron por impago del alquiler. Cataluña concentró el 23 % del total de lanzamientos (921), seguida por la Comunidad Valenciana (741), Andalucía (616) y la Comunidad de Madrid (582). En cuanto a los desalojos relacionados específicamente con el alquiler, la Comunidad Valenciana encabezó la lista con 513, seguida de Cataluña (489), Madrid (454) y Andalucía (355). En ejecuciones hipotecarias, el orden fue Cataluña (217), Andalucía (208) y la Comunidad Valenciana (158), según datos del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).

El artículo menciona dos casos emblemáticos: el de Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años con un 50 % de discapacidad que fue desahuciada en Madrid, y el de Olga, una vecina de L'Hospitalet de Llobregat de 54 años que se suicidó tras ser desalojada. El autor subraya que el relator especial de Naciones Unidas (ONU) ha señalado la falta de garantías de una "proporcionalidad individualizada" en la legislación española sobre desahucios.

La indignación social por el caso de Maricarmen Abascal habría llevado a Junts, que junto a PP y Vox se opuso al decreto que pretendía impedir los desahucios de personas vulnerables, a mostrar ahora disposición a negociar alguna solución. El artículo critica que ni la Generalitat —que tiene la mayoría de competencias en la materia— ni el Gobierno central actúen con suficiente determinación y sugiere mirar hacia el modelo de Viena, donde la mayor parte del mercado residencial es público, una vía que en España se abandonó hace décadas.