Ceuta deja herido al Gobierno, con la ministra de Defensa en el foco: "Sólo mira lo suyo"
La crisis migratoria en Ceuta ha abierto una brecha profunda dentro del Gobierno de Pedro Sánchez, enfrentando a dos de sus ministros más longevos: Margarita Robles (Defensa) y Fernando Grande-Marlaska (Interior). La publicación de los informes desclasificados del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) —unos 40 documentos— no ha zanjado el debate, sino que lo ha avivado: los papeles demuestran que los servicios de inteligencia sí alertaron sobre una posible entrada masiva de migrantes antes de los días 30 y 31 de julio, cuando miles de personas cruzaron la frontera de forma irregular.
Mientras Robles sostiene que el CNI «hizo su trabajo y avisó», Marlaska insiste en que «no hubo ninguna alerta referente a ninguna entrada irregular masiva en los términos que se produjo». La Moncloa respalda la versión del ministro del Interior, lo que ha dejado a Robles en una posición de aislamiento dentro del Ejecutivo. «Va a su bola, a mirar y defender sólo lo suyo», resume un miembro del Gabinete. Otro alto cargo socialista señala: «A ella no le molesta ir contra Marlaska o dejar mal a quien sea. Mira por ella».
La tensión, sin embargo, no amenaza la continuidad de Robles. Todas las fuentes consultadas coinciden en que Sánchez no contempla cesarla y que ella tampoco tiene intención de marcharse. «Todo bien con ella. Es Margarita», dicen en el Ejecutivo, aunque reconocen que esta vez su actitud de «verso suelto» ha puesto en jaque la credibilidad del propio presidente. Robles fue la primera en pedir perdón a los ceutíes por la gestión de la crisis durante su comparecencia en el Congreso, gesto que algunos compañeros interpretan como una desmarcación del relato oficial.
La desclasificación de los informes, lejos de cerrar la polémica, generó titulares en la mayoría de medios que apuntaban a que el CNI sí avisó. El propio Sánchez tuvo que salir al paso con un tuit pasadas las 22.00 horas para intentar reconducir el relato, insistiendo en que nadie previó el alcance real del asalto. «Es un error seguir con esto», advierten desde el entorno de Robles. «Están molestos porque la desclasificación da la razón al CNI», añaden.