Telefónica presentó este miércoles los resultados del primer semestre de 2026, con un incremento de los ingresos del grupo del 1,7% interanual, hasta los 16.392 millones de euros, impulsados principalmente por el buen desempeño de los mercados de España y Brasil. La deuda financiera neta se redujo un 8,4%, hasta los 25.278 millones de euros, lo que permitió a la compañía mejorar sus previsiones para el cierre del ejercicio.

Pese al crecimiento de los ingresos, la operadora registró unas pérdidas netas de 338 millones de euros, aunque un 75% inferiores a las del mismo período de 2025. Este resultado negativo se explica por la desinversión en Chile, que generó un impacto de 812 millones de euros, y por la provisión para la reestructuración de Telefónica Alemania en el segundo trimestre. Si se consideran únicamente las operaciones continuadas —los negocios estratégicos en España, Brasil, Alemania y Reino Unido—, el beneficio neto alcanzó los 954 millones de euros.

El resultado operativo ajustado (Ebitda) se situó en 5.768 millones de euros, un 3,8% más que en el mismo periodo del año anterior. Las operaciones continuadas aportaron un beneficio neto de 474 millones, mientras que las discontinuadas registraron un resultado negativo de 812 millones.

«El segundo trimestre del año ha sido otro más de consecución y ejecución de nuestra estrategia. Seguimos desplegando nuestro plan Transform & Grow, que está dando los resultados esperados», afirmó Marc Murtra, presidente de Telefónica, en la nota remitida al mercado. Murtra destacó que la compañía revisa al alza el objetivo de 2026 de flujo de caja operativo ajustado después de arrendamientos (OpCFaL), que ahora prevé un crecimiento interanual superior al 3% en términos constantes, frente al anterior objetivo de más del 2%.

En cuanto a la filial española, Telefónica España aceleró su crecimiento con unos ingresos trimestrales de 3.279 millones de euros, un 2,9% más. En el conjunto del semestre, los ingresos alcanzaron los 6.513 millones (+2,5%) y el resultado operativo ajustado creció un 2,1%, hasta los 2.301 millones. El ingreso medio por cliente (ARPU) se situó en 91,1 euros y la tasa de abandono se mantuvo en el mínimo histórico del 0,7%. Las líneas IoT se dispararon un 197,9%, hasta los 25,82 millones.

La compañía confirmó el dividendo de 0,15 euros por acción en efectivo correspondiente al ejercicio 2026, pagadero en junio de 2027, previa aprobación de la Junta General de Accionistas. Entre los objetivos financieros para el conjunto del año, Telefónica mantiene un crecimiento de ingresos y un Ebitda ajustado del 1,5%–2,5% interanual, una ratio de inversión sobre ingresos de en torno al 12% y un flujo de caja libre de aproximadamente 3.000 millones de euros.